El maneki neko, también denominado el gato de la suerte o fortuna, es actualmente una de las esculturas más simbólicas de Japón. Esta figura se puede encontrar en la entrada de empresas y hogares representando un importante símbolo de fortuna, así como de abundancia.
La palabra maneki-neko proviene etimológicamente de las raíces “maneku” (招く) y “neko” (猫) que se definen como “invitar a pasar” y “gato” respectivamente.
Cuenta la leyenda que en los tiempos de los señores feudales un sacerdote vivía junto a su gato en un templo religioso que padecía problemas económicos.
Una tarde, un señor feudal que cazaba en las cercanías del templo fue sorprendido por una fuerte tormenta y el acaudalado millonario se cobijó bajo un árbol cerca del templo. Mientras esperaba a que calmara la tormenta, el hombre distinguió al gato del sacerdote que había acudido a socorrerle. El gato le indicó que le siguiera y en el momento que el señor feudal se acercó al gato, un rayo cayó sobre el árbol que le había protegido.
El hombre, para darle las gracias, financió las obras del humilde templo y a partir de entonces, el templo prosperó. Tras la muerte del gato, se creó el maneki-neko en su honor. Desde aquel día se dice que la presencia del maneki-neko atrae la buena suerte. Esperemos que así sea.
Más información: http://es.wikipedia.org/wiki/Maneki-neko